JUSTIFICACIÓN
Actualmente vivimos en un país
multicultural, donde gracias a la población indígena y población migrante de
otros estados, podemos presenciar la riqueza cultural de cada sociedad, sin
embargo también existe el lado problemático de esta situación, es decir, tanta
diversidad da como resultado problemáticas como el etnocentrismo, la
discriminación, y la posible desaparición de las lenguas; entre otras.
“Desde
la Conquista hasta el siglo XX, la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) contabiliza la extinción de 110
idiomas indígenas y por ende, de la cultura de esos pueblos. Y aunque
actualmente sobreviven 68 lenguas con 364 variantes, 23% de éstas se encuentran
en una latente desaparición.”
Por esta ocasión, mi enfoque
va dirigido a la población indígena, denominada como minoría por la gran
mayoría y por ello recibía, hasta hace poco la baja atención de equidad en
cuanto a acceso de servicios y oportunidades que se le da a la población
mestiza sin problema, dejando atrás la prevalencia de su lengua materna para
adaptarse así a una escuela general donde se da el descontento social y la baja
tolerancia a la diversidad cultural.
En la propuesta que aquí se
plantea para seguir avanzando en el campo educativo hacia la población indígena
y citando a Edgar Morín, en los “Siete saberes necesarios para la educación del
futuro”, donde menciona que:
“La educación del futuro deberá velar por que
la idea de unidad de la especie humana no borre la de su diversidad, y que la
de su diversidad no borre la de la unidad. Existe una unidad humana. Existe una
diversidad humana. La unidad no está solamente en los rasgos biológicos de la
especie horno sapiens. La diversidad no está
solamente en los rasgos sicológicos, culturales y sociales del ser humano.
Existe también una diversidad propiamente biológica en el seno de la unidad
humana; no sólo hay una unidad cerebral sino mental, síquica, afectiva e
intelectual” (Morín, 1999: 27).
Esto anterior se liga
a que no se pierda la idea principal de este proyecto eventualmente reciente, donde
la diversidad humana existe en toda sociedad y es una necesidad importante que
el papel de los profesores interculturales bilingües están comenzando a cubrir.
[…]como se le ha denominado en los últimas tres décadas en
nuestro país; el estudio con enfoque sociocultural ubica al profesorado que su
aprendizaje es más que individual, sino esto se edifica en las relaciones
interpersonales y en la práctica misma como un proceso y que lo cultural no es
ajeno a los proceso sociales de asimilación y construcción de conocimientos, el
conjunto de estos tiene su incidencia en la práctica pedagógica que hasta ahora
han sido poco estudiada y que algunos autores coinciden en las
aportaciones similares existentes, pero “no se han considerado los contextos y
condiciones políticas, históricas y sociales (Ana J. Medina C. et al
1999)”
Es por ellos, que considero
de suma importancia la temática de la atención en el ámbito educativo que se le
da a la población indígena en el área metropolitana de Monterrey, aunado a la
reciente incorporación propia al Centro de Estudios Interculturales del Noreste
(CEIN) aquí en la Universidad Regiomontana, me interesó relacionar una
propuesta dirigida a la población estudiantil indígena de manera que pudiera
ser notorio y además viable en un contexto real actual.
PROBLEMÁTICA
La problemática que
identifiqué fue gracias al involucramiento de la experiencia del Dr. Alejandro
Martínez. Canales, investigador del CIESAS Noreste, quien me compartió el
trabajo que realiza como asesor de maestros auxiliares bilingües y al mencionar
que sólo se cuentan con 21 personas haciendo este trabajo en distintos
planteles educativos dentro de la zona metropolitana de Monterrey; me pareció
considerable investigar un poco al respecto para ver la magnitud de importancia
que presenta este hecho y más sin embargo no es algo que se sepa o que se le
tome tanta consideración, cuando es de urgencia cubrir la necesidad de contar
con más profesores que trabajen la multiculturalidad que se presenta con más
frecuencia en las aulas, así mismo que los profesores se capaciten para cubrir
estas necesidades educativas.
“Citando a Bullivant (1989), quien encontró que el pensamiento
pedagógico del docente es poco reflexivo, en este caso poco crítico con los
conceptos de la cultura y de educación multicultural que aflora en el ambiente
o que atraviesan las declaraciones de los documentos legales al respecto, es
decir, que en la práctica cotidiana, la interculturalidad es vivida, pero en el
acto educativo sigue siendo homogénea el trato cultural en la escuela y en los
infantes.” (Martínez, 2010)
Ahora bien, me remito a dar
datos concretos para adentrar hacia la propuesta que voy a describir más
adelante, según los datos registrados, en Nuevo León hay
40 137 personas mayores de 5 años que hablan alguna lengua indígena, lo que representa 1% de la población de la entidad. (INEGI, 2010);
sólo siguiendo el criterio de lenguaje, teniendo en cuenta que muchos dejan de
hablar su lengua para poder encajar en la sociedad, como también el hecho de
que el último censo fue hace 5 años; así que posiblemente exista un número
mayor.
Curioso es
mencionar que Nuevo León no cuenta con pueblos originarios, pero debido a la
creciente globalización y las necesidades económicas, junto con la falta de
empleo, las familias originarias mayormente del sur y del centro, comenzaron a
asentarse en la zona metropolitana de Monterrey distribuyéndose enormemente, dando
como resultado que fueran poco a poco escolarizando a sus hijos en el nivel
preescolar y primaria.
Sin embargo,
debido a que es nuevo el contexto en el cual se ha ido acrecentando la
matrícula de estudiantes de origen indígena a los niveles medio superior y
superior no se toman medidas aún, como se han tomado ya en niveles de
preescolar y primaria; esto porque no se han visto con la problemática parecida
a la que sucedió en 1998, y teniendo en cuenta que la demanda en niveles
superiores es menor por el hecho de que solo unos cuantos llegan a seguir
estudiando por la inserción laboral a corta edad, más si considero que es
importante atender a la poca población que ya se encuentra suscrita y se le dé
una orientación aún mejor para beneficio de su desarrollo.
Ahora bien, retomando
la problemática que mencionaba arriba en 1998, en una primaria del área
metropolitana de NL; cuando se comenzó a poner atención en estos temas, sucede
que identificaron a unos niños de origen indígena dentro de una escuela
primaria porque “manifestaban un rezago educativo y
dificultades para entender el español debido a diferentes grados de bilingüismo
que presentaban” (ibíd..: 62). Para dar solución la Secretaría de Educación en
Nuevo León organizó a un grupo de personas para atender la situación, pero no tuvo
éxito puesto que estos especialistas presentaban más una formación para
trabajar cuestiones de educación especial y sus diagnósticos eran más
estigmatizados. Así que se trabajó hasta juntar a las personas adecuadas y “Así,
se implementó un taller de capacitación, tras del cual se firmó un convenio
entre la SENL y la DGEI. La “investigación” llevada a cabo durante el citado
ciclo escolar, evidenció la existencia de “610 niños en 15 escuelas primarias”,
la mayoría de origen mixteco y otomí (ibíd). El evento es trascendente, pues de
éste se desprende la creación en Nuevo León del DEI, en 1999.” (Canales, A.,
2007).
A partir de ese año se
empezó a trabajar en más escuelas primarias, por la notable creciente de
población, pero resultó ineficiente el hecho de que las autoridades educativas
no pusieran el foco de atención que se merecía este caso; a nivel estatal
existe una cobertura de aproximadamente 21 maestros que se dedican a la
atención de más de 2000 alumnos de origen indígena inscritos en escuelas generales,
en los niveles de preescolar y primaria y como se podrá notar es imposible
cubrir esta cantidad, con la poca disposición de las escuelas para solicitar
este tipo de ayuda y de autoridades educativas de destinar recursos para el
incremento de más maestros auxiliares bilingües.
Es evidente la falta de
profesores en ésta área, puesto que es imposible cubrir una diversidad tan
amplia con tan poco personal atendiendo a tantas escuelas, existen pruebas que
indican que esta atención si logra mover un cambio en el actuar y que si se
difundiera más esta problemática surgirían más interesados en postularse a
dicho puesto. Corroborando lo que el Dr. Alejandro Mtz. Canales mencionaba en
la entrevista, los que fungen de ésta profesión son personas comprometidas con
lo que hacen, con el ejemplo de una nota que encontré menciona tal cual:
“Nuestro
enfoque es intercultural y bilingüe, el lema que manejamos es: reconocer,
valorar y respetar la diversidad cultural. Hay casos en que tenemos que sacar a
los niños indígenas para tener actividades propias. Ha habido ocasiones en que
cuando se aplica un examen intervenimos para ayudarles y leerles las
indicaciones”, señala el profesor bilingüe.
El docente Reyes comenzó a trabajar en este programa de
Educación Indígena, a partir de mayo de 2003, actualmente tiene a su cargo 40
grupos y atiende a 82 niños en diversas escuelas del área metropolitana de
Monterrey” (Mendoza, A., 2008)
¿Qué pasa ahora con los
estudiantes que llegan a educación media superior y superior?
Los estudiantes indígenas ya
asentados en las zonas urbanas presentan un arrastre de marginación o bien
pudiera decirse de limitación en cuanto al acceso de una educación superior ya
que anteriormente ésta era solo exclusiva de criollos ahora mestizos; en las comunidades
mayormente se abarcaba la educación básica y se truncaba generando así la
migración a las ciudades para seguir preparándose; por consecuencia de este
hecho se encuentran con la necesidad de abarcar esta demanda abriendo
universidades dedicadas a profesiones que tengan que ver con el contexto rural,
incluso solo de aceptar la inclusión en las universidades ya establecidas pero
desgraciadamente se sigue viendo la falta de concienciación por parte de la
sociedad y las instituciones para que abran sus puertas y permitan la
incorporación de la población indígena que busca desarrollarse con las mismas
oportunidades que un mestizo.
No tan sólo tienen ese
criterio como barrera, “se calcula que solamente
el 1% de los jóvenes indígenas acceden a la educación superior” (Dietz, 2014), además
“de que existen sólo 12 universidades interculturales en el país creadas en el
seno de las regiones indígenas en contexto rurales caracterizados por altísimos
índices de marginación económica y de rezago escolar” (Dietz, 2014), y
considero que esto da como CAUSA IMPORTANTE de que aún falta mucho por cubrir
la atención a la población estudiantil indígena que llega a los niveles superiores.
Cabe
destacar que no todo es de color gris en el panorama para esta población,
mediante la Comisión General de la Educación Intercultural y Bilingüe (CGEIB) de la SEP en varios estados ya,
y aquí en Nuevo León específicamente con el Departamento de Educación Indígena,
se han ido creando programas pilotos en algunas escuelas para tratar esta
deficiencia en las escuelas regulares, las universidades se han ido poco a poco
sensibilizando al abrir sus puertas para los estudiantes indígenas deseosos de
superarse y claro contemplando también el hecho de que es sumamente reciente el
hecho de buscar soluciones para éstos hechos, sin embargo, falta muchísimo
trabajo por delante y sobre todo en conjunto entre autoridades, políticas,
programas curriculares, docentes y la sociedad mestiza donde es un hecho que
hoy en día es un deber ser el presentar una equidad en oportunidades para la
población indígena de todo el país.
Encontrando un caso
particular aquí en México; “El Centro
Universitario del Norte (CUNorte) de la Universidad de Guadalajara (UdeG)
buscará que más integrantes de las comunidades huicholas puedan estudiar en el plantel, ubicado en el municipio
de Colotlán. ” (EL INFORMADOR /
GONZALO JÁUREGUI, 2014).
Una
iniciativa que ve la forma de adaptarse a las necesidades de los estudiantes
que quieren seguir preparándose, dándole las herramientas que ellos necesitan y
que ellos saben hacer, sin tener que llegar a una castellanización.
PROPUESTA
Ubico mi propuesta dentro
del objetivo 3.2 del Plan de Desarrollo Nacional 2013-2018,
donde se refiere a garantizar la inclusión y la equidad en el Sistema Educativo,
utilizando la siguiente estrategia:
AMPLIAR LA COBERTURA DE
PROFESORES INTERCULTURALES BILINGÜES EN LOS NIVELES DE PREESCOLAR HASTA EL
NIVEL SUPERIOR, A TRAVÉS DEL DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN INDÍGENA.
A través de dos LÍNEAS DE
ACCIÓN:
- Reconsiderar
el dirigir recursos económicos equitativamente para incrementar la planta de
maestros auxiliares bilingües.
- Promover
la profesionalización de maestros interculturales bilingües que garantice el
acompañamiento de estudiantes indígenas inscritos en escuelas generales.
El problema pudiera
abordarse y concuerdo con lo que mencionaba el Dr. Alejandro Martínez Canales
en la entrevista, comenzando por reformular el destino que se le da al fondo
educativo estatal de manera equitativa y agregando una idea personal de
situarlo en las verdaderas necesidades que se presentan en el contexto real; se
pudiera idealizar que al menos la cantidad de profesores auxiliares bilingües se
duplique o en el mejor de los casos se triplique para contrarrestar las
problemáticas que ya se mencionaban anteriormente como el bajo número de
personas con esta función principalmente, el poco interés de colaborar de los
directivos y titulares con el trabajo de los auxiliares bilingües, entre otras.
Aunque ésta idea nos ayuda
poco al tener noticias como esta que es reciente y además desalentadora donde
indica que “7 mil 800 millones de pesos serán descontados
al presupuesto de la Secretaría de Educación (SEP) y 900 millones al del
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), como parte del recorte
presupuestal […] por la Secretaría de Hacienda” (Garduño, enero 2015); si se
trabajara en beneficio de la sociedad que es la vulnerable a éstas problemáticas,
no sería solo idealizar el hecho de que se trabaje en conjunto todos los
involucrados, las autoridades educativas, los directivos y profesores, junto
con los padres de familia; podría ser funcional presentar la colaboración de
una persona capacitada en el ámbito intercultural.“ (Garduño, V., 2015)
En la segunda línea de acción se pretende que
haya mayor acceso a esta profesión de “maestro intercultural bilingüe” no sólo
dedicado a normalistas o a personas que invitan a participar como mencionaba el
Dr. Alejandro, sino que se difunda de tal manera que aquellas personas que ya
forman parte de la educación y les mueven éstas temáticas sociales se capaciten
con programas sólidos para atender las problemáticas interculturales tan
comunes que se dan tanto dentro como fuera de las escuelas.
Consultando un poco la Ley
de Educación del Estado de Nuevo León, menciona en su apartado IV del capítulo
7º: -“Promover, mediante la enseñanza de la lengua nacional –el Español- un
idioma común para todos los mexicanos, sin menoscabo de proteger, promover y
respetar el desarrollo de las lenguas indígenas”; difiero en la respuesta del Dr. Alejandro
Martínez, al mencionar que dicha Ley postula que se incluyan en las instituciones
un profesor capacitado que atienda no sólo a la población indígena sino a la
diversidad cultural con las que lidian en cualquier centro educativo.
Se necesita más gente
comprometida con atacar las desigualdades, la educación es una herramienta muy
importante por la cual podemos llegar a muchas personas a tomar conciencia de
tener un trato horizontal con cualquier persona sea de origen indígena o no.
Se necesita que las
políticas educativas estén hechas hacia los contextos reales de cada entidad,
como llegamos a mencionar en clases anteriores, no todas las modificaciones a
las reformas aplican a nivel nacional, y como bien se menciona se debe tomar
acciones de acuerdo a las necesidades de los que salen beneficiados, es decir
en este caso de la población indígena para que asesore la forma en que manejan
su enseñanza y sirve de retroalimentación para reformular correctamente las
políticas.
Cambiar el paradigma del
auxiliar bilingüe de pasar a dar un trato remedial a los caso “problema” como
lo consideran las escuelas, que tome un papel igual de importante que el
maestro titular, y que se le tome enserio. Por otro lado que se abarque no sólo
en el nivel básico escolar sino que se contemple también los niveles medio
superior y superior y que atienda el acompañamiento de esta población en su
desarrollo.
Se pretende dar una mayor difusión de las problemáticas actuales para que
no se pasen desapercibidas por ninguna institución desde lo educativo hasta lo
social; que se difunda información concisa que ayude a que más profesores se interesen
por cubrir estas necesidades por las que pasamos por alto hoy en día mediante
estrategias que involucren a todos para buscar una educación intercultural.
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